
Rosa Luxemburgo: REFORMA O REVOLUCIÓN (Ediciones Akal, S.A., 2015)
"Pero la salida de este círculo vicioso es bien sencilla. Del hecho de que el liberalismo burgués haya fallecido de terror ante el movimiento obrero en auge y sus últimos objetivos, se desprende únicamente que el movimiento obrero socialista puede ser -y ya lo es hoy- el único apoyo de la democracia, y que no es la suerte del movimiento socialista, sino, por el contrario, la del desenvolvimiento democrático, la ligada al movimiento socialista. Por lo tanto, la democracia no se hallará en mejores condiciones de vida, según vaya abandonando la clase obrera su lucha de emancipación, sino que, por el contrario, aumentará su vigor en la proporción en que el movimiento socialista se haga más fuerte, luchando contra las consecuencias reaccionarias de la política mundial y contrarrestando la deserción burguesa de las filas liberales. Todo el que desee mayor fuerza en la democracia ha de querer, justamente, un fortalecimiento, no una debilitación del movimiento socialista, no debiendo olvidar jamás que el relegar las tendencias socialistas supone el abondono, por igual, de la democracia y del movimiento obrero".













