Citas de interés

Os incluyo citas de las novelas, ensayos o  libros en general que más me han gustado cuando los he leído.
Alan Sillitoe: LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO (Edita Los Aerolitos de Impedimenta, 2026).
06/04/2026
 

Alan Sillitoe: LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO (Edita Los Aerolitos de Impedimenta, 2026).

“No, no les conseguiré esa copa, por más que el estúpido cretino que se retuerce el bigote tenga puestas todas sus esperanzas en mí. Porque ¿qué significa esa esperanza estúpida?, me pregumnto. Trot-trot-trot, slap-slap-slap, sobre el arroyo y bosque adentro, donde es casi de noche y todas las puñeteras ramitas escarchadas se me clavan en las pantorrillas. Me importa un bledo ganar ese trofeo, solo le importa a él. Le resulta tan importante como lo sería para mí si cogiese el boletín de las carreras de caballos y apostase por un jamelgo que ni siquiera conociese, que no hubiera visto nunca y ni puñeteras ganas que tendría de hacerlo. Esto es lo que significa para él que yo gane. Pero yo voy a perder esa carrera porque yo no soy un caballo, y se lo haré saber cuando esté a punto de largarme -eso si no me las piro incluso antes de la carrera-. Como hay Dios que lo pienso hacer. Soy un ser humano y tengo pensamientos y secretos y una maldita vida interior que el ni siquiera saber que está ahí, y nunca lo sabrá porque es un estúpido. Supongo que esto os hará reír por lo bajinis, que yo diga que el director es un estúpido hijoputa, cuando apenas sé escribir y él, al revés, lee y escribe y suma como un puñetero catedrático. Pero lo que digo es la pura verdad. Él es un estúpido y yo no lo soy; porque yo soy capaz de ver dentro del alma de la gente de su clase, y él no ve una mierda en los de la mía. Ambos somos astutos, eso lo admito, pero yo lo soy más. Y al final acabaré ganando aunque me muera en el talego a los ochenta y dos tacos, porque le sacaré más diversión y chispa a mi vida que él a la suya. Lo juro. Se habrá leído miles de libros de cabo a rabo, me imagino, y por lo que sé, incluso habrá escrito unos cuantos él solito, pero estoy segurísimo, tan seguro como que estoy aquí sentado, de que lo estoy garabateando yo ahora vale mil veces más que lo que él llegará a garabatear nunca. Me da igual lo que digan, pero esa la pura verdad y nadie puede negarla. Cuando habla conmigo y yo le miro su jeta de militroncho sé que estoy vivo y que él hace tiempo que está muerto. Muerto y requetemuerto. Si se le ocurriera salir y correr nueve metros en lo que ando pensando también  se caería redondo, pero de la sorpresa. Por ahora son los tipos muertos como él quienes dominan a los que son como yo, y no puedo estar más seguro de que siempre será así, pero a pesar de todo, juro por Cristo bendito que prefiero ser como soy -toda la vida huyendo y entrando a robar en las tiendas una cajetilla de tabaco o un tarro de mermelada- que ser como él, acostumbrado a dominar y sin saber que está muerto de los pies a la cabeza. Puede que cuanto más te guste dominar a la gente más muerto estés. Y prometo que para decir esta última frase me han hecho falta unos cuantos cientos de kilómetros campo a través. Al principio, decir algo así me habría resultado tan difícil como echar mano del bolsillo de atrás del pantalón y sacar de allí un billete de un millón de libras. Pero es verdad, ya sabéis, y ahora que lo pienso de nuevo, siempre ha sido y será así y siempre lo será, y cada vez que veo al director abrir esa puerta y decir «Buenos días, muchachos», más seguro estoy de ello.”.
Benito Pérez-Galdos: ZARAGOZA (Episodios Nacionales-Primera Serie. La guerra de la Independencia 2. Alianza Editorial 2020)
30/03/2026
 

Benito Pérez-Galdos: ZARAGOZA (Episodios Nacionales-Primera Serie. La guerra de la Independencia 2. Alianza Editorial 2020)

"Lo que no ha pasado, ni pasará, es la idea de nacionalidad que España defendía contra el derecho de conquista y la usurpación. Cuando otros pueblos sucumbián, ella mantiene su derecho, lo defiende, y sacrificando su propia sangre y vida, lo consagra, como consagraban los mártires en el circo la idea cristiana. El resultado es que España, despreciada injustamente en el Congreso de Viena, desacreditada con razón por sus continuas guerras civiles, sus malos gobiernos, su desorden, sus bancarrotas más o menos declaradas, sus inmorales partidos, sus extravagancias, sus toros y sus pronunciamientos, no ha visto nunca, después de 1808, puesta en duda la continuación de su nacionalidad; y aún hoy mismo, cuando parece hemos llegado al último grado del envilecimiento, con más motivos que Polonia para ser repartida, nadie se atreve a intentar la conquista de esta casa de locos.

Hombres de poco seso, o sin ninguno en ocasiones, los españoles darán mil caídas, hoy como siempre, tropezando y levantándose, en la lucha de sus vicios ingénitos, de las cualidades eminentes que aún conservan, y de las que adquieren lentamente con las ideas que les envía la Europa central. Grandes subidas y bajadas, grandes asombros y sorpresas, aparentes muertes y resurrecciones prodigiosas reserva la Providencia a esta gente, porque su destino es poder vivir en la agitación como la salamandra en el fuego; pero su permanencia nacional está y estará siempre asegurada".
Miguel Ángel Del Arco Blanco: LA HAMBRUNA ESPAÑOLA. VICTORIA Y MUERTE EN LA POSGUERRA ESPAÑOLA (Crítica Barcelona, 2025).
10/03/2026
 

Miguel Ángel Del Arco Blanco: LA HAMBRUNA ESPAÑOLA. VICTORIA Y MUERTE EN LA POSGUERRA ESPAÑOLA (Crítica Barcelona, 2025).

"El hambre y la voluntad de sobrevivir transformaron el mundo laboral. Muchos hombres y mujeres se ofrecieron a trabajar a cambio de la comida. Hacerlo era un símbolo de los nuevos tiempos que representaba el franquismo: quedaban atrás las huelgas y las luchas por un salario digno o por unas condiciones laborales negociadas entre las partes, típicas del periodo republicano; ahora, con la hambruna por delante, el salario consistía en tomar el alimento a cambio del trabajo, como quien toma un tren con destino a la supervivencia. Se renunciaba así a un sueldo en metálico que, por ser tan bajo, servía de poco para comprar comida en medio de la terrible inflación. En comarcas con cultivos intensivos o requeridas de mano de obra, fue común la llegada de personas que trabajaron en estas condiciones. En Zaidín (Huesca),muchos se empleaban en los arrozales a cambio del grano que recolectaban, lo que les permitía tener así acceso a este preciado cereal. Las comunidades gitanas se especializaron en cuidar el ganado a cambio de alimento: María afirma que, en Caniles (Granada),ella y sus hermanos se encargaban «de los pavos, marranos, ovejas y a cambio los payos nos daban pan».

Esta práctica se extendió al mundo de las empleadas del hogar, A veces, las familias esperaban a que sus hijas superasen la adolescencia para ponerlas a servir en otras casas, para tener así una boca menos que alimentar. La posguerra fue la edad dorada del servicio doméstico: multitud de mujeres jóvenes de origen pobre se emplearon como «chicas para todo» en casas de familias acomodadas. En el mundo rural, muchas trabajaron sencillamente por la comida, el vestido y el alojamiento. En las ciudades fue más común que cobrasen un sueldo, si bien muy bajo y completamente a discreción de las familias. La explicación moral y paternalista del régimen era que estas jóvenes serían protegidas y educadas por familias intachables".
Theodor Kallifatides: UNA PAZ CRUEL (Galaxia Gutenberg, S.L., Barcelona, 2024).
16/02/2026
 

Theodor Kallifatides: UNA PAZ CRUEL (Galaxia Gutenberg, S.L., Barcelona, 2024).

"Intentó girar la cabeza. Nada. Intentó mover los brazos y las piernas. Nada. Estaba escayolado de las piernas al cuello. Se quedó pensando en silencio si la escayola sería un nueve invento del Jefe. Pero la escayola no era invento ninguno. El guardia le había molido la espalda con una piedra enorme y, por si fuera poco, también le había dado golpes en la cara, una gran hinchazón y las heridas abiertas habían transformado el rostro de Yorgos hasta dejarlo irreconocible. Parecía un tomate de segunda.

Había pasado más de una semana inconsciente. Pero había vuelto a sobrevivir. Como decía el Jefe:

-Los desgraciados esos tienen siete vidas. ¡Cómo los gatos!

En cierto modo el Jefe tenía razón. Los comunistas tenían siete vidas. Siempre regresaban. Pero siempre ha sido así. La gente que tiene ideas que merecen la pena siempre regresa".
William Faulkner: INTRUSO EN EL POLVO (Penguin Random House Grupo Editorial, Debolsillo 2015)
26/01/2026
 

William Faulkner: INTRUSO EN EL POLVO (Penguin Random House Grupo Editorial, Debolsillo 2015)

“Supongo que ya saben que pueden contar con usted, señor Lilley -dijo su tío. Siguieron caminando-. ¿Comprendes? -le dijo su tío-. No tiene nada contra los negros, como los llama él. Es probable que si se lo preguntaras te dijera que caen incluso mejor que algunos blancos que conoce y lo diría convencido. Es probable que les timen siempre unos centavos en la tienda e incluso que se lleven cosas (paquetes de chicle o azulete, un plátano o una lata de sardinas, cordones para los zapatos o un frasco aislado de pelo) escondidas debajo de la chaqueta o del delantal y él lo sabe; e incluso es probable que les regale algunas cosas (huesos y carne que se le estropean en la nevera y dulces que estén muy pasados y manteca de cerdo rancia). Él lo único que quiere es que se comporten como negros. Que es exactamente lo que está haciendo Lucas: perdió los estribos y mató a un blanco (es probable que el señor Lilley esté convencido de que eso es lo que desean hacer todos los negros) y ahora los blancos lo agarrarán y lo quemarán, todo normal y en orden y ellos mismos obrando justo como él cree que querría Lucas que obrasen: como blancos; unos y otros observando implícitamente las normas: el negro actuando como negro y los blancos actuando como blancos y sin rencores en el fondo por ninguna de las partes (puesto que el señor Lilley no es un Gowrie) cuando la cólera se aplaque; de hecho el señor Lilley tal vez fuese de los primeros que aportase dinero en metálico para el funeral de Lucas y para el sustento de su viuda y sus hijos si los tuviera. Lo cual viene a demostrar una vez más que el hombre que puede causar más aflicción es el que se aferra ciegamente a los vicios de sus antepasados”.
Charles Dickens: CUENTOS DE NAVIDAD (Alianza Editorial, S.A. Madrid, 2016, 2021).
05/01/2026
 

Charles Dickens: CUENTOS DE NAVIDAD (Alianza Editorial, S.A. Madrid, 2016, 2021).

Del cuento "Las Campanadas":

“- En general es todo bastante cierto, señor -dijo-. Se podría separar el grano de la paja en algunas partes, pero dejémoslo así. ¿Y qué más da? Para mi desgracia, he ido en contrato de los planes de ese hombre. Es algo superior a mis fuerzas que volvería a hacer mañana. En cuanto a mi reputación, esta gente pudiente busca y busca, y husmea y husmea, y tiene que comprobar que no tenemos ni una sola mancha antes de que se decidan a dedicarnos una buena palabra. Bueno, espero que ellos no pierdan el buen nombre con tanta facilidad como nosotros, o la vida se les hará muy rigurosa y apenas les valdrá la pena conservarla. Le aseguro, señor, que nunca he cogido con esta mano -dijo levantándola- lo que no era mío, y que esta mano nunca le ha hecho ascos a ningún trabajo por muy duro que fuera o mal pagado que estuviese. ¡Y si hay alguien que lo pueda negar, que me la corte! Pero cuando aún trabajando no consigo subsistir como un ser humano; cuando vivo tan mal que paso hambre tanto dentro como fuera de casa; cuando veo que toda la vida laboral de una persona comienza de esa modo, sin posibilidad de cambio alguno, entonces les digo a todo esa gente pudiente: «¡Déjenme en paz! No se acerquen a mi casita. Bastante oscura está ya la entrada para que ustedes la oscurezcan aún más. No esperen que vaya al parque a hacer bulto cuando celebren un cumpleaños, den un bonito discurso o lo que sea. Monten sus obras de teatro y sus juegos sin mí, y que los disfruten mucho. No tengo nada que ver con ustedes. ¡Estoy mejor solo!».
John Williams: STONER (Ediciones de Baile del Sol, 2022)
24/11/2025
 

John Williams: STONER (Ediciones de Baile del Sol, 2022)

«No sé lo que haré exactamente». Se miraba las manos mientras decía: «No me hago a la idea de que acabaré tan pronto, de que dejaré la universidad a final de curso».

Sloane dijo con indiferencia: «No hay, por supuesto, ninguna obligación absoluta de que se marche. ¿He de entender que no es económicamente independiente?».

Stoner sacudió la cabeza.

«Tiene usted unas notas excelentes. Excepto por su…», arqueó las cejas y sonrió, «excepto por su asignatura de segundo de literatura inglesa, tiene sobresalientes en todas sus asignaturas de inglés, nada por debajo del notable en lo demás. Si pudiera mantenerse un año más o menos después de la graduación, podría, estoy seguro, terminar con éxito su trabajo de licenciatura en artes, tras lo cual podría tal vez dar clase mientras trabaja en su doctorado. Si es que esto le interesa».

Stoner se echó hacia atrás. «Qué quiere decir?», le preguntó y escuchó algo parecido al miedo en su voz.

Sloane se inclinó hacia adelante, acercando su cara; Stoner veía las líneas de su largo y delgado rostro suavizadas, y oía la voz seca y burlona volverse amable y desprotegida.

«¿Pero no lo sabe, señor Stoner?», preguntó Sloane. «Aún no se comprende a sí mismo? Usted va a ser profesor».
Paul Preston: La Pérfida Albión El contradictorio papel británico en la Guerra Civil Española (Debate, 2024)
07/11/2025
 

Paul Preston: La Pérfida Albión El contradictorio papel británico en la Guerra Civil Española (Debate, 2024)

"Desde luego, Orwell no sabía nada de los sacrificios que los obreros y los parados británicos hacían para enviar alimentos, suministros médicos y ambulancias a España ni de la hospitalidad con la que acogieron a los niños vascos. En sus múltiples facetas -dinero, alimentos, ambulancias, ayuda médica y acogida de niños refugiados vascos-, la ayuda humanitaria del pueblo británico ascendió a casi dos millones de libras. En términos relativos, sigue siendo una de las más altas sumas recaudadas por organizaciones populares benéficas en la historia de Gran Bretaña, y eso que la mayor parte del dinero procedía de pequeños donativos de particulares y de organizaciones locales. A pesar de la profundidad de la depresión económica, la gente de a pie hizo todo lo que pudo para ayudar a la República española".
Ian Goldin: BREVE HISTORIA DE LAS MIGRACIONES (Antoni Bosch Editor, S.A.U., Barcelona 2025)
25/07/2025
 

Ian Goldin: BREVE HISTORIA DE LAS MIGRACIONES (Antoni Bosch Editor, S.A.U., Barcelona 2025)

Como se pregunta el economista Lant Pritchett, «Si todo lo demás está globalizado, ¿por qué no el trabajo?». Vivimos en un mundo muy interconectado, pero la movilidad laboral sigue estando muy restringida.

Como hemos visto, la migración puede ser muy beneficiosa no solo para los propios migrantes, sino también para los países que los envían y los reciben. No se trata de enmascarar el terrible sufrimiento que constituye la experiencia de la migración, ni el dolor de la separación que experimentan los migrantes y sus comunidades. En lugar de limitar la migración, nuestra respuesta debería ser mejorar el bienestar de los migrantes y ofrecerles formas más seguras, predecibles y baratas de viajar al extranjero y regresar a casa. Crear un sistema más humano y abierto que aproveche los enormes beneficios del aumento de la migración, minimizando y mitigando sus coses, es un reto vital sin resolver.

Hace tiempo que debería haberse entablado un debate maduro y basado en datos sobre los pros y los contras de la migración. Debemos atender los temores reales de las personas y las comunidades sobre la migración, y nunca descartarlos de lleno. Los hechos son importantes, pero también lo son las percepciones, que rara vez cambian solo con hechos. Reflejan una profunda ansiedad cotidiana derivada del aumento de los costes y otras presiones. Muchos de estos problemas son el resultado de una inversión insuficiente en todos los ámbitos, desde la vivienda a los hospitales y desde las carreteras a los ferrocarriles; pero también se deben a la escasez de personal y a las restricciones para viajar. Probablemente, las actitudes hacia la migración cambiarían si la gente no se sintiera entre la espada y la pared o ignorada por las élites. La migración puede aportar algunas respuestas.
Raquel Peláez: QUIERO Y NO PUEDO. UNA HISTORIA DE LOS PIJOS EN ESPAÑA (Blakie Books, Barcelona 2024)
13/07/2025
 

Raquel Peláez: QUIERO Y NO PUEDO. UNA HISTORIA DE LOS PIJOS EN ESPAÑA (Blakie Books, Barcelona 2024)

La conciencia de clase obrera se puede desactivar de muchas maneras. La clásica y más antigua es con mano dura policial. Otra, muchísimo más sutil y novedosa, es neutralizar la disidencia precisamente promoviendo el odio al que menos tiene y el pánico a admitir carencias. Si la deriva conservadora ha ido estigmatizando a los pobres, al mismo tiempo ha ido glorificando a los ricos, para los que el Estado, lo público, no sirve para nada. En un contexto así, aparentar pertenecer a una clase acomodada y apoyar las mismas ideas que aquellos que lo tienen todo resuelto (una de esas ideas puede ser por ejemplo odiar los impuestos progresivos) se ha transformado para mucha gente en un mecanismo de supervivencia casi supersticioso: como si de alguna manera defender las prioridades y símbolos de los que tienen dinero fuese a generarlo para uno mismo. Y para apoyar esos mecanismos han surgido industrias específicamente concebidas para aparentar progresión social. No es casualidad que uno de los tres hombres más ricos del mundo, Bernard Arnault, el presidente del holding de lujo LVMH, se dedique a fabricar bolsos, ropa y perfumes que, paradójicamente, van dirigidos en primer lugar a las clases medias. Lo que nos lleva a otra de las formas que tiene «el sistema» (¿qué es el sistema?) de desactivar el orgullo de clase trabajadora: convertir sus símbolos (por ejemplo, los petos de los trabajadores del rust belt como los que se pone Diego Ibáñez para pasear por Malasaña) en fetiches de moda.

La profunda confusión que existe entre los ciudadanos sobre la propia identidad socioeconómica resulta de gran provecho para todo el espectro de las derechas: Isabel Díaz Ayuso menciona con frecuencia los orígenes «trabajadores» de su familia mientras presume de odiar lo público y promueve políticas ultraliberales que necesariamente perjudican a los que no pertenecen a la clase alta; Santiago Abascal reivindica a la «España que madruga» mientras que él mismo jamás ha trabajado fuera de la política.

Por otro lado, los pijos que de verdad tienen dinero, como Cayetano de Alba, se hacen los tontos con respecto a su propia fortuna y juegan al despiste con su patrimonio inmobiliario porque, conmo explica el periodista, editor de moda, intelectural, sabio, showman y amigo Marc Giró en un fabuloso libro llamado Pijos, saben que esa palabra, «fortuna», alberga par ellos toda la polisemia posible. Tienen fortuna, en el sentido patrimonial, pero también en el sentido supersticioso, el de la suerte. Una suerte que, al depender del azar, en el fondo saben que quizá no merecen del todo. Y por eso, como explica Giró, viven con un entorno e inconfesable remordimiento de conciencia.

AL mismo tiempo, los políticos de la nueva izquierda, que supuestamente no deberían ser pijos, se ven atrapados en un bucle melancólico por el que los adversarios de la derecha les acusan de serlo por disfrutar de las mismas cosas que ellos (por ejemplo, buenos coches) y no negarse a las ventajas de una economía que deslocaliza la explotación (un iPhone diseñado en California pero fabricado en China). No solo eso. Dentro de la propia izquierda se produce una paradoja: los que no representan el «orgullo d ela clase obrera» con el estilo de vida que supuestamente les pertenece (llevar los mofletes tiznados de hollín o vivir en poblados sindicales) son castigados desde sus propis filas con el estigma de la pijería. Por eso hay comunistgas que no le perdonan a Manuela Carmena que viva en una zona residencial de clase alta al norte de Madrid. Por eso Alfonso Guerra dijo hace poco que Yolanda Díaz es «Melenchon vestida de Christian Dior».

Los que invalidan a la gente de izquierdas por «vivir bien» parecen olvidarse de que el motor de la lucha proletaria fue precisamente que todo el mundo gozase de privilegios que pertenecían a unos pocos.
 
1, 2, 3 ... 13, 14, 15
 
acolor.es - Diseño de paginas webbuscaprat.com - Guia comercial de el prat
aColorBuscaprat